El año empezó lleno de promesas. Para su final, algunas se habrian cumplido, otras no. Habrian sorpresas, alegrias, tristezas. Asi es, como era de esperarse habria un poco de todo. Caminé calles centenarias heladas, cubiertas de nieve, oscuras por enormes modernos edificios. También caminé por otras calles adoquinadas adornadas de verde vegetación, entre ruinas imperiales y coloniales. Conocí gente dulce y llena de amor con quienes compartí momentos inolvidables, algunas llenas de valor, otras con un poco de temor.
De mis viajes: El primero fue a Nueva York. Se me concedió vivir en esa gran ciudad. Por razones de trabajo viví en esa ciudad los dos primeros meses del 2009. Logré caminar el central park, admiré el museo metropolitano, los jardines botánicos del Bronx, saboreé la pizza de Brooklyn... en fin, disfruté de esa aventura. Luego visité el terruño que me vió nacer. Conocí gente muy dulce, muy querida. Gracias a esa buena gente me extendí hasta lugares que tenía que conocer. Conocí a un gigante en la historia de la Antigua, aunque cansado por su avanzada edad aun poseía el amor por su pueblo.
En otro viaje, junto con mi hijo y mi hermano visitamos la ruinas del Alamo en San Antonio, Texas, donde se derramó mucha sangre por adueñarse de tierras que pertenecen a nadie. En otro viaje, fuí a San Francisco donde cupido al fin logró flecharme. Asi es, a mediados del año conocí una chica que cobraría un papel importante en mi vida el resto del año.
Araceli llegó a mi agitada vida, callada y calmadamente. Pero tan rápido como un relámpago y poderosamente cambiaría mi vida. De pretendiente se haría mi novia, de novia a mi pareja. Con ella termino el año lleno de esperanza y
sueños.
De mis hijos: Pues todos bien de salud, creciendo cada día más. Christine entró a la universidad para terminar los últimos dos
años. Caroline, Connor y Calvin aumentaron pulgadas a su altura y libras a su peso. Pronto entraran a la
adolescencia. Ahora ellos son los que me enseñan a mi de tecnología.
El trabajo me ha forzado a crecer, a aumentar mis habilidades. Pero los retos son mas sociales que
tecnicos. En la nueva industria los clientes son mucho mas demandantes y mucho menos
responsables.
El futuro inmediato del 2010 me verá trabajando entre acá y San Francisco. Aunque también me preocupa un poco la crítica situación económica. Muchos han perdido el trabajo en estos tiempos y hay muchos
sufriendo. En la nueva compañia docenas han sido despedidos y parece que no hay fin
cercano. Si la economía no mejora, me temo que también yo me veré
afectado.
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| En fin, conocí
lugares, comidas, gente. De todo guardo los mejores momentos. De los amigos, algunos logro
preservar, algunos otros lamentablemente la semilla no
germinó. Con unos me reconecté, con otros nos alejamos. Aun asi espero volver a tener otra oportunidad en el momento más propicio en el
futuro. A todos agradezco la oportunidad y el calor de su
amistad, y les deseo un buen viaje en lo que nos queda.
Marco |
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